lunes, 5 de julio de 2010

LA MAJA DE LOS QUINTERO


"Ventolera" de S. y J. Álvarez Quintero. Dirección: Manuel Canseco. Escenografía y figurines: Alfonso Barajas. Reparto: Maria José Cantudo. Paco Racionero. Juan Meseguer. Antonio Vico. Berta Gómez... Madrid. Teatro Real Cinema.

Maria José Cantudo ha sabido cultivar una aureola propia de gran artista que siempre ha existido en esta Villa y Corte en sus mejores tiempos. Su belleza memorable e inalterable con el paso de los años, le otorga un primer encanto para convertirse en una mujer bandera de todo un público. Que una figura de este calibre popular frecuente las tablas de un escenario de teatro, no es habitual en los tiempos de "paraíso rosa" que corren; y menos aún hacerlo a través de una comedia dramática, y no de una "socorrida" obra musical.
La obra de los dramaturgos sevillanos Serafín y Joaquín Alvarez Quintero tiene la mejor virtud del teatro costumbrista, la de fijar con precisión el carácter de toda una época y de un pueblo. En "Ventolera" está todo el ingenio y el gracejo sevillano (que no la gracia, eso es otra cosa; de los sevillanos se dice que no se dan nunca enteros); todo el señoriteo más casquivano y gamberro hasta traspasar los límites de la moral matrimonial. Tórtola -interpretada por La Cantudo- es la víctima de la mentira de todos, sobre las infidelidades de su difunto y crápula marido. La viuda engañada sigue loca por su esposo, y le da "la ventolera" de tratarlo como si siguiera vivo; hasta que alguien le abre los ojos, y se desata la tormenta.
A pesar de que el tema pueda tener relación con los críticos dramas burgueses del anterior cambio de siglo, los Quintero se quedan más cerca del entremés costumbrista español, del divertimento, de fijar el chiste y la "mala sombra" de su tiempo. En esto radica realmente su mérito: en su valor de documento.
Manuel Canseco ha dirigido a Maria José Cantudo con sabiduría y cariño; su interpretación está muy cuidada, alcanzando momentos dramáticos de brillante rigor. El rico vestuario que luce la estrella es vistoso y deslumbrante. Paco Racionero está estupendo en su personaje de Quejido, vivo y gracioso como los mejores criados enredantes de las comedias clásicas. A Concha Villegas le sale Sevilla por la boca; y Mª Teresa Cortés vuelve a demostrar su excelente madera teatral.
Los números musicales trufados en la obra, permiten a Mª José Cantudo demostrar sus cualidades para el género; pasea muy bien por las tablas su cuidada y radiante belleza. Que la música no sea en directo, le resta calidez a la comunicación de la artista con su público. En cualquier caso, los aplausos finales de todos, demuestran que el público madrileño sigue encontrando su "Maja", en La Cantudo.

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