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lunes, 19 de julio de 2010

DIVORCIADO A SU PESAR

"Sin rencor". De Sam Bobrick y Ron Clark. Versión: Juan José de Arteche. Dirección e interpretación: Carlos Larrañaga. Reparto: María José Goyanes. José Olmo, Marta Gutiérrez. Luis Perezagua. Escenografía: José Mª Brioa. Vestuario: Lola Barrera. Iluminación: Carlos Moreno. Madrid. Teatro Príncipe. 5-9-2000.

La comedia satírica siempre se ha sostenido sobre la consigna de criticar divirtiendo; viene de antiguo. El drama burgués -mucho más reciente- busca en los diálogos y en las situaciones conflictivas de sus personajes, un punto de reflejo de la realidad, que permita la identificación del público con algunos de las tribulaciones de sus personajes. La fórmula teatral conocida como "Comedia americana" recoge elementos de los dos primeros géneros, y crea un tipo de obras, donde a partir de escenas y conflictos cotidianos, se termina sacando alguna conclusión moral sobre los tiempos que corren; además de pasar un buen rato, divirtiendo con la exageración caricaturesca propia de la comedia.
La nueva obra que presenta Carlos Larrañaga en Madrid reúne todos estos ingredientes de actualidad, para hacer pasar un buen rato al público, riéndose de ellos mismos, y de los conflictos de sus semejantes más próximos.
"Sin rencor" da un salto de eje a tanto drama de separaciones matrimoniales tratados hasta ahora en el teatro, y en esta obra es la mujer la que abandona a su esposo -contra la voluntad de aquél- por un hombre más joven y sin dinero, que sin embargo la llena de ilusiones. Las convulsas reacciones del marido burlado, guían todo el argumento de esta pieza burlesca, en la que se critican todos los defectos del esposo, en su vida de acomodado empresario intransigente y violento, con amantes diversas. El protagonista de "Sin rencor" se queda tan solo, que tiene prácticamente que trasladarse a la casa del amante de su esposa, para poder tener con quien hablar y discutir de algo; lo que da pie a situaciones muy cómicas y satíricas.
Carlos Larrañaga (el patriarca de una de las sagas con más raigambre en la escena española) es un actor que sabe sacar partido como nadie a este tipo de personajes, que comunican directamente con el público, y arranca con facilidad y con gozo sus risas. Él solo llena el escenario con su gran humor, su simpatía y su elegancia. Le acompañan en el elenco, María Jose Goyanes, en el papel de la esposa emancipada que quiere el divorcio, a toda costa; Luis Perezagua en el papel del amigo sufridor, (una especie de Sancho Panza de las finanzas), con mejor corazón que su jefe; y los jóvenes, José Olmo -que interpreta con credibilidad al amante griego de la esposa); y la bella Marta Gutiérrez que da vida a la hija recién casada del matrimonio, en apuros.
El día del estreno, los mutis de los actores se aplaudieron con fuerza, y al final, se hizo salir a saludar a los intérpretes, varias veces, al ritmo de un alegre sirtaki griego.

domingo, 18 de julio de 2010

EN UN KARAOKÉ DE LA PERIFERIA


"Besos". De Carles Alberola y Roberto García. Albena Teatre. Dirección: Carles Alberola. Espacio escénico e iluminación: Carles Alfaro. Coreografía: Rosa Ribes. Arreglos musicales: Fernando Granell. Reparto: Noelia Pérez. C.A. Verónica Andrés. Carme Juan. Alfred Picó. Madrid. Teatro Príncipe. 17-1-2001.

Hace un par de temporadas, la compañía valenciana Albena Teatre presentó en el teatro Alfil de Madrid, su obra "Mandíbula afilada", basada en el "Manual de Seducción" de Enric Balaguer. Era un espectáculo delicioso, lleno de matices, ternura y poesía. Sin renunciar a la comercialidad, el montaje tenía un exquisito acabado teatral, tanto en la puesta en escena, como en la interpretación de su pareja protagonista. Albena Teatre acaba de desembarcar en Madrid con su nuevo trabajo "Besos", esta vez en un teatro cercano a la Gran Vía.
A través de las letras de las canciones españolas más horteras y comerciales de las tres últimas décadas, Alberola y García hilvanan una serie de historietas amorosas en tono desenfadado y liviano. Aunque dominan las relaciones hombres-mujer, también son tratadas -de pasada- ciertas relaciones entre parejas homosexuales.
En "Besos", el gancho con la actualidad funciona como en Café-Teatro; la soltura de los cómicos a la hora de dirigirse al público, es como de humoristas de televisión; y la calidad del trabajo actoral está más cercana a las galas anuales de la entrega de los Premios Goya, que a lo que se espera de unos actores en el escenario de un teatro. Si a esto se suma, que las cancioncillas que tararean -o parafrasean- son de sobra conocidas por los espectadores, quizás tengamos razones más que de sobra, para explicar su gran empatía con el patio de butacas. El público ríe a más decibelios de los habituales en una sala teatral; (al menos el del día del estreno, que tampoco era un público habitual).
El espacio escénico y la iluminación de Carles Alfaro son de una buena factura plástica. Sabe sintetizar con belleza y funcionalidad las señas de identidad del teatro, a través del símbolo del telón escarlata, y de una cívica grada. Lástima que se desaproveche en una representación tan vacua.
"Besos" es un trabajo rabiosamente comercial, muy adecuado para los que nunca van al teatro. Aunque, quizás el espectador más devoto se sienta defraudado, viendo esta serie de gracietas, ensartadas con estribillos de canciones famosas, que podría representarse en mejores condiciones en una discoteca, o en un karaoké de la periferia. Por otra parte, no deja de ser lamentable que esta obra venga avalada por tantos premios (entre ellos, el del Mérito Cultural; toda una vergüenza). ¿Es éste el más alto listón que podemos poner al teatro español, como para premiarlo y degradarlo tan repetidamente?

EL MEJOR CONSUELO DE LOS ARTISTAS


"Las señoritas de Aviñón". De Jaime Salom. Dirección: Ángel F. Montesinos. Escenografía: Wolfgang Burmann. Figurines: Javier Artiñano. Iluminación: Emilio Rincón. Reparto: María Asquerino. Beatriz Rico. Fran Sariego. Montse Clot. Yolanda Ulloa. Carlota Alonso. Bárbara Lluch. Madrid. Teatro Príncipe. 15-3-2001.

Las prostitutas han sido siempre buenas compañeras de los artistas. En cierto modo sus oficios tienen en común el intentar mejorar con su trabajo la existencia de sus semejantes. Tal vez por eso se hayan entendido y consolado tan bien pintores y escritores que las han inmortalizado como grandes personajes que no han faltado nunca en la historia de la humanidad. Si Pablo Picasso se inspiró en las pupilas de un burdel de Barcelona para pintar su famosa tela "Las señoritas de Avignon" que habría de revolucionar el panorama artístico internacional del entonces incipiente S. XX.; Jaime Salom también parece sentirse a gusto entre estos personajes que tienen más corazón que ingle, y que por su oficio siempre oculto y marginal, están del lado de los perdedores, de los que sufren, de los que son rechazados.
Salom, (que obtuvo su mayor éxito teatral con "La casa de las chivas",) demuestra con esta nueva comedia dramática conocer los entresijos humanos de ese gran mecanismo de amor y dolor que mueve la maquinaria implacable del prostíbulo. Estas desheredadas del destino poco tienen que perder, y por eso son más sinceras y bondadosas que ninguna otra clase de mujer. El momento histórico en que se sitúa la pieza -el cambio de siglo- le permite al autor realizar un repaso a los problemas sociales de aquel momento histórico: los atentados anarquistas, las ejecuciones del gobierno por respuesta; los soldados enviados a sus suerte en el desastre de Cuba y Filipinas...; aunque lo que le interesa a Jaime Salom es la humanidad de sus personajes, llenos de vida.
La efectiva dirección de Ángel F. Montesinos consigue sacar el máximo partido sensible y humorístico de este retrato colectivo femenino que Picasso inmortalizara con tanto genio y atrevimiento. María Asquerino vuelve a demostrar sus dotes de gran actriz. Rebosa verdad, humanidad y talento. El escenario es su lugar natural, por arte y por derecho. Cualquier cosa, hecha o dicha por ella, alcanza entidad artística sobre las tablas. Beatriz Rico está muy bonita y muy vital en su personaje de la pupila enamorada del joven pintor, y muestra una vena interpretativa de gran frescura y vitalidad. Fran Sariego interpreta a un joven Picasso repleto de energía y de sentimientos apasionados. Consigue dotar a su personaje de fuerza y encanto arrebatador. Montse Clot da vida a una puta alcohólica llena de ternura en su desesperación. Carlota Alonso, Yolanda Ulloa y Bárbara Lluch, consiguen plañir con fuerza e intensidad la emoción de sus personajes.
La escenografía de Burman y los figurines de Artiñano son de primera calidad y convierten esta producción en un espectáculo de calidad que el público sabrá disfrutar en toda su ternura, su atrevimiento y su tibia vitalidad. La noche del estreno toda la compañía -en presencia del autor- fue vitoreada por el público, anunciando el éxito que el espectáculo se merece.

lunes, 21 de junio de 2010

CATÁSTROFE DE RISAS


“¡Excusas!”. De Joel Joan y Jordi Sánchez. Dramaturgia y dirección: Pep Antón Gómez. Reparto: Pepón Nieto. Luis Merlo. Ana Labordeta. Melani Olivares. Escenografía: Max Glaenzel y Estel Cristiá. Vestuario: E. Alemány y B. Glaenzel. Madrid. Teatro Príncipe.

Escribir la comedia de nuestro tiempo no es tarea fácil. Se trata del género que más se demanda en el mercado teatral cinematográfico y televisivo. Hablar de lo que sucede a nuestro alrededor satirizándolo despiadadamente, no es que sea –precisamente- lo más frecuente. Dirimir las posibilidades de seducción que tienen los hombres; o lo abandonadas que se quedan ciertas esposas, cuando sus maridos huyen con jovenzuelas, suele ser el tema de muchas comedias de éxito, pero ninguna corroe de base ninguno de los pilares morales de nuestra sociedad.
Joel Joan y Jordi Sánchez han escrito una comedia ácida y divertida, que termina explotándole al espectador en las manos, tras haber sido relajado previamente con una terapia de carcajadas. El director Pep Antón Gómez imprime un ritmo frenético y acelerado a la representación, servida magistralmente por su acertado póquer de intérpretes.
La radiografía de la amistad en crisis, de la pareja en crisis, de la moral en crisis, de la paternidad en crisis, de la crítica convivencia doméstica… que realiza “¡Excusas!” deviene implacable. Dos parejas de amigos que cenan juntos, se devoran prácticamente a sí mismos, en lo que comienzan siendo divertidos “gags” de manías domésticas, y de filias y fobias entre los cuatro personajes. Las divergencias van creciendo a lo largo de la obra, con verdadera y efusiva violencia.
Pepón Nieto tiene un arte especial para ganarse la simpatía del público. Se comunica con el abarrotado auditorio, con silencios o con escuetos movimientos de hombros, como hacen los mimos o los payasos. La chispa cómica que enciende, incendia la platea de carcajadas. No suele darse con facilidad esta empatía de un actor joven con el público.
Luis Merlo da vida a su amigo con unas dotes naturales para la comedia, de celebrada eficacia escénica. Interpreta al ejecutivo agresivo con buena percha -de casta le viene al galgo- y un acusado sentido del ritmo, del gesto y de la forma de colocar una frase, con las risas aseguradas.
Ana Labordeta da vida a la esposa de Pepón Nieto, una mujer de gustos y convicciones más convencionales. Demuestra igualmente una gran habilidad y sentido cómico del ritmo que requiere una pieza tan frenética como ésta. Finalmente, Melani Olivares presta buena estampa a la novia del ejecutivo, una mujer con éxito en el trabajo, que se resiente de no poder triunfar de la misma forma en su vida íntima.
Los autores y el director conducen a los personajes a un inesperado final rabioso e impactante, que sorprende al público por su radicalidad. Toda esta divertida fiesta se ha organizado, para concluir estallando. A pesar de todo, los intérpretes fueron larga y repetidamente aplaudidos por el público, que salió de la sala, tan divertido como conmocionado.